"I think it's time to blow this scene get everybody and the stuff together.
Ok, 3, 2, 1, let's jam."


sábado, 14 de enero de 2012

Scars never forgiven

Estas son sólo humildes hilos sin cabo de mi mente. No guardan relación más que la misma autora. Son, quizá, cinco pedazos indefinido, aunque tal vez haya más detrás de lo que me atreva a descubrir.

¿Quién sabe?


"Conec tantes coses de tu, de tots vosaltres. Tantes anècdotes, tants records vostres, que quasi em sembla, a vegades, haver-us conegut, haver-us estimat.

Sou el murmuri d'alguna cosa que no se descriure, sou acollidors i càlids, sou el somriure que faig sola caminant. Veu viure tantes coses, veu plorar i riure, i de sobte em trobo trobant-vos a faltar. Però, es pot trobar a faltar algú que no has conegut?"



"¿A dónde vas, ratita? No te vayas, ven, ahora vas a escucharme.

¿Porqué no dejamos un momento de lado la falsa cortesía y nos sinceramos? ¿Qué podemos perder ahora? Yo, francamente nada, hace tiempo que me lo has arrebatado todo."



"El lloc d'on vinc, no està a prop ni lluny,
Els estius no són calorosos, allà ni hi fa fred a l'hivern.
El vent no hi bufa mai, el sol no es veu."



"Despedidas. Joder."


"Como escuchar de lejos el arroyo.
Como seguir la melodía del tiempo.
Como oler el sol de verano en el mes de enero.
Como llorar por las motas de polvo.
Como sentir el peso del aire sin ti.
Como temblar con un cuento de Poe.
Como quemar recuerdos del pasado.
Como intentar dibujar la eterna espiral.
Eso y mucho más, somos tú y yo. Aquí y ahora."




"Eres joven y apasionada, y estás acostumbrada a soñar y a que no te muerda el tiempo."

Veintiún gramos

Debo decirte, cielo, que es muy mala idea encerrarte con un gato para apalearle. Al principio huyen, con el pánico recorriéndoles, pero después atacan de forma letal a su enemigo.


¿No ves algo que no encaja aquí, amor mio? ¿Porqué huir si sabes que pueden acabar contigo? ¿No serás tú tal vez, el que tenga huir?


Tan sólo le he visto la cara una vez. Más oscura que ésta fosa, que es mi hogar. Más vacía que los ojos que dejé en tu memoria.

Empiezo a preguntarme, después de tanto tiempo ¿Quién ha ganado? Parecía tan obvio que tú serías el triunfador...


Pero no fue horrible, ¿sabes? No es lo peor a lo que me enfrentado. La miré de frente, con la cabeza bien alta y ninguna nos acobardamos ante la otra. Ella me tomó entre sus brazos gentilmente y yo apoyé mi cabeza en su regazo, dejándome mimar.

Hay miles de formas de ganar, tú, por ejemplo, tardaste apenas unos segundos en derrumbarme, todo pasó en un solo compás. ¿Y si te dijera, que ésto no acaba aquí?


Lloré desmedidamente, lamentándome de tan terrible perdida. Pero ella, con palabras cándidas susurró las breves palabras, el enigma que me ha llevado a dar el jaque mate.


¿Qué sera de ti, mi amor, cuando perezcas en nuestra batalla? Ya no habrá segundas oportunidades. Quizá, en el fondo, nunca las tuviste.


Y aquí estoy, inmóvil, perdida, surcando en algún mar de pesares y horrores. Tan cerca de ti como jamás he estado. Aplastando tu corazón contra tus costillas, haciendo flaquear tus piernas, oprimiendo tu garganta paulatinamente.

No lo llames justicia. ¿Qué podría hacer yo, pobre de mi, si ni tan siquiera puedo tocarte, si tan sumergida en las profundidades, no puedo exhalar un suspiro? ¿Qué peligro hay en mi? 


Al final, la arena ha colmado el recipiente inferior y ya no queda tiempo. Extinguido, casi sin darte cuenta, llevándose con el tu último gemido aterrado. Ya no queda tiempo para huir.

"-¿Dónde está el gato?"

sábado, 7 de enero de 2012

Y hacer un gran epitafio, que arranque sonrisas a todos lo que pasen.

Cómo hemos llegado hasta aquí es algo que no tiene importancia; tú te limitaste a cogerme la mano y a decir que nos íbamos, me acuerdo que pensé que estabas loco. Pero, aun así, arrastré mis pies hasta tu coche, un viejo descapotable de color rojo. 

De cómo hemos pasado de estar en el jardín de nuestra casa, a estar cruzando un inmenso desierto anaranjado, es algo que ignoro. Y que más da, tú miras la carretera con tus impresionantes ojos negro súbitamente brillantes, con casi una media sonrisa pintada en el rostro, lleno de satisfacción y de paz; y yo no deseo estar en ningún otro lugar.

Corremos y puedo jurar que me fundo con el viento. El cielo ha pasado de turquesa a naranja en un pestañeo, mientras aceleras en esa recta inimaginablemente larga y vacía, mientras me debato entre llorar o reír.

No recuerdo a quien hemos dejado atrás, ni si quiera que día es hoy. Aun así se que mamá nos matará, ¿verdad? Nunca has sido un buen hermano mayor. Te miro un segundo más, me estás mirando como sólo tú sabes hacerlo, te acercas un poco más, pones una mano en mi cabeza.

-Niño tonto.

Suena Redline Day, y en ése preciso momento sé que sí sigues luchando, yo seguiré intentándolo. 

Despierto de repente de mi sueño, asustado por los gritos, me apoyo en mi fusil y me pongo de pie. El capitán, con nerviosas palabras nos da ánimos para seguir adelante. Algunos rezan, así que intento hacerlo yo también. Miro por la ventana y veo las montañas cada vez más cerca.

-¿Qué haré si me matan, hermano? ¿Y si una bala me destroza el corazón?

Las compuertas se abren y yo busco desesperadamente un escondite. Cuando no miren, me digo, cuando no miren me esconderé.

Pero siempre miran y las compuertas se han abierto y decenas de compañeros salen disparando al cielo azul. Maldiciendo al enemigo, mientras miro con horror como algunos de mis amigos ya han caído.

Las primeras bombas ya hacen estragos, he esquivado cada una de ellas, pero en un instante un grito de alerta atraviesa mis oídos y me doy cuenta que no puedo dar un paso más. Caigo en la arena tocándome el abdomen, manchado de sangre. Un explosivo, ¿eh? Eso explica el sepulcral silencio que me rodea.

La desesperación consume poco a poco mi cuerpo, y me tranquilizo repitiéndome dónde iré si salgo de ésta.

-Iré a mi madre con flores, y antes de nada le pediré perdón por tratarla siempre así. Visitaré tu tumba, para decirte que lo intento, día a día, con todo lo que tengo. Y correré a casa de Helena y la abrazaré tan fuerte como pueda, para ver como se da cuenta de que la quiero más de lo que me quiero a mi.




jueves, 22 de diciembre de 2011

Nostres són les promeses que ningú ja complirà.

Si escric això es per dir-te que no et trobo en falta,
i que quan veig el llit buit, no se'm passa pel cap la teva cara,
que si els nostres amics et diuen que sempre duc els ulls humits,
es que he agafat un constipat
i que si al final sempre em quedo tancada a casa,
es perquè no em queda gens de pasta.

Que si em quedo mirant la gent amb cara trista,
es perquè se'm ha mort el periquito
i si no surto de nit,
no es pas culpa teva, si no l'edat
que als meus anys això ja passa.

Que els regals que em vas donar,
els guardo per ma germana, que sempre li han fet gràcia.
I tots els poemes que em vas escriure, sobre tauleta de nit,
encara hi són perquè sóc una persona ocupada.

Així que no fagis cas als teus amics,
sóc una persona nova, mai m'he trobat millor,
i ni t'imagines quants són els avantatges d'estar lliure.
Que ni se't passi pel cap pensar que estic deprimida, o destruïda, 
que t'imagino als braços d'una altra,
que la meva vida s'aguanta per un fil,
que estic horriblement perduda, o que he perdut l'estil,
que fins hi tot encara recordo els teus encants.
No hi ets? Doncs tururut!

Perquè és un gran plaer, avui fer-te saber
Que no t'enyoro gens.

Però, estimat, jo ho reconec, 
què hi faré, covarda de mi?
No és que siguis cada tarda el meu tema preferit.
I de tant en tant et vaig veient en discos,
que al final no et vas endur
i en aquella foto antiga oblidada en un calaix:

Que feliços que se'ns veu, i quin em va fer,
i m'imagino -o ho intento-
que encara avui, sense remei, tot trontolli un segon
quan una amiga, amb bona fe, pronunciï el teu nom.

Però vull pensar que tot va bé i que no enyoro aquells temps,
que algun dia quan hi pensi,
no sabré per què però estaré contenta.

I agraeixo que em fessis créixer amagada.
Amagada en mentidetes, en dubtes emprenyadors,
amagada en “som molt joves per tenir res massa clar”,
amagada en “no sé què és, però, nena, no puc respirar”.

Adéu, fins sempre, sort.

martes, 13 de diciembre de 2011

Un instante, quizá

Era una noche de verano, calurosa, apacible. Iba con el grupillo de amigas que tenía por ése entonces, ya sabes, amigas. Cuando, de repente, apareces tú; desgarbado, despreocupado, sonriente. Solo. 

Mis amigas, de sobra enteradas por el estúpido sentimiento amor que sentía por ti, empezaron a soltar aullidos de satisfacción, casi semejantes a zorras en celo cachorros de lobo hambrientos delante de su presa.

Me quedé en 'Eva está...' Salí corriendo, llegando a girar la esquina, con el corazón desbocado y las mejillas rojas; sabes de sobras que me canso fácilmente. 

Pero, en esa extraña carrera de vida o muerte exhaustiva, noté un brazo, estirando con fuerza, quizá demasiada, el mio. Quedé sepultada bajo tu cuerpo, en medio de la calurosa y apacible noche de verano, el suelo de una de nuestras esas calles.

Incluso ahora, habiendo pasado tanto tiempo, habiéndome dicho tantas cosas preciosas, no recuerdo frase más hermosa que la que me dijiste ese día, jadeando como yo.

-Nunca, Eva, nunca podrás correr tanto como yo. Y eres rápida, créeme. Por eso mismo, jamás dejaré que huyas de mi; porque seguiré persiguiéndote todas las veces que lo hagas. No me cansaré enana, así que no lo intentes otra vez.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Las palabras hablan

Bien, ¿Querías honestidad? Aquí tienes una poca:

En mi vida creí posible dedicarte algo como esto, pero ¿Sabes?, mejor así. Así que por todos tus desprecios, por todas las gilipolleces que me has hecho hacer, por todas las mentiras, creo que te mereces que te diga algo.

Hasta aquí, hasta aquí he llegado. No hay más, no queda nada. Y por una vez, por una jodida vez, no soy yo la culpable, ¿Me escuchas? No hay remordimientos, no me arrepentiré de esto mañana, por que tú te has encargado de que desaparezcan.

Muestra tu puto orgullo de una vez, porque ésta es para recordarla. Hoy, la has hecho buena; muy pero que muy buena. Y lo único que me sabe mal, es cómo me has decepcionado. ¿Cómo has podido destrozar tanto en tan poco tiempo, joder? ¿Cómo coño te has atrevido, si quiera?

Pero, como dicen, todos tenemos que girar página, así que allá va la mía. Y por dios que no me arrepiento. Así que coge tus palabras, tus risas y llévatelas lejos de mi, que ahora sólo conseguiré romperlas.

Vete, que por una vez en la vida, no quiero saber nada de ti.

Y, en verdad, éso es lo que más me duele.


domingo, 27 de noviembre de 2011

No estàvem tant perduts

Fa temps, pot ser i tot fa massa, tres reis tornaven a casa.
Sobre els camells, amb pas lent, tornaven a casa.
Els tres, i els pocs que quedaven, ploraven dins seu, cansats del viatge.
Els dies passaven amb gana i amb fred, amb dolor i amb tristesa.

Feia poc, va caure un altre amic, d'aquells que no s'obliden.
El més jove i el més dèbil, que va aguantar proferint gemecs.
No es va fer cap dol, no van baixar dels camells.
En aquell racó de mon, ni tan sols hi havia temps per a comiats.
Quan el deixaven enrrere, un home plorava, cap pare hauria de veure el seu fill morir.

Un de tants dies, mentre continuaven per un camp d'oliveres, un dels patges va riure.
"Pobre boig", van pensar un parell, els reis es van adonar, per fi, que no hi havia esperança.
"Llavors, quin sentit té seguir?" Preguntaven.
Melcior, mirant-los per primer cop en tot el dia, digué que la ciutat que els havia vist néixer, mereixia veure'ls morir.
Ningú va dir res. El rei negre va mirar el brillant cel blau.

Finalment, una nit sense vent, els homes es van reunir en una rotllana.
Cantaven una cançó antiga, amb la veu més dolça que s'havia sentit mai.
Les veus es van anar apagant, les dels reis se'n van anar juntes, caient al descans més fosc.
Junts van veure els seus companys fer l'últim sospir mirant el firmament.

El patge més vell, l'últim quedà, només es va penedir de ser el darrer a morir.
I quan les forces se li acabaven, es va desplomar a terra i digué, mirat un segon de reüll cap el cel:
"Sembla mentida que bé que vivíem, seguint un estel."